Cesio 137: el recuerdo de infancia detrás del símbolo de Radius
En septiembre de 1987, el accidente radiactivo de Goiânia marcó a un niño de Marília que estaba por cumplir 6 años. En 1996, ese recuerdo se volvió el símbolo de un héroe.

En la primera publicación de este blog contamos que el accidente con el Cesio 137 está entre las inspiraciones de Radius. Faltaba contar la historia completa. La cuenta el propio creador, Tiago de Moraes das Chagas, y empieza mucho antes de cualquier dibujo.
Dos accidentes y un niño frente a la tele
Tiago era niño cuando ocurrió el accidente de Chernóbil, el 26 de abril de 1986. Poco más de un año después, el 13 de septiembre de 1987, Brasil vivió su propio drama con el accidente radiactivo de Goiânia.
La televisión mostraba imágenes fuertes: personas contaminadas, familias desesperadas, objetos ligados al cesio, muertes y, por todas partes, el símbolo internacional de la radiactividad.
Faltaban solo cuatro días para mi cumpleaños número 6 y, aun siendo tan chico, me invadió una mezcla de miedo y fascinación.
Tiago de Moraes das Chagas, criador de Radius
Lo que parecía lejano e imposible de pasar cerca se había vuelto real. Las imágenes y, sobre todo, el símbolo quedaron grabados en su memoria. El cumpleaños, por cierto, es el 17 de septiembre, la misma fecha en que empieza la línea de tiempo de este blog.
1996: el recuerdo se vuelve dibujo
En 1996, Tiago cursaba la secundaria en la escuela estatal Professor Antônio Reginato, en Marília. El contacto con los cómics de superhéroes, a través de amigos de la escuela, le despertó las ganas de crear un personaje propio.
Entre las referencias que el autor reconoce en su formación están Mauricio de Sousa, Charles M. Schulz, Marvel, DC Comics, Image Comics y Stan Lee. Lo ayudaron a formar su mirada sobre narrativa, personajes, humanidad, simbolismo, independencia creativa y construcción de universos.
Ahí el recuerdo de infancia funcionó como disparador creativo. El Radius dibujado ese año ya llevaba en el pecho una representación del trébol radiactivo. El negro y el amarillo, colores asociados al símbolo de radiación, se volvieron parte central de la identidad visual del héroe.
Rafael Mantovani Ribeiro tuvo un papel importante en ese comienzo. Después de que Tiago ideó a Radius, Rafael llegó a dibujar al personaje, y los dos empezaron a producir las primeras aventuras de forma totalmente artesanal. Faltaban recursos, conocimiento técnico y estructura, y el proyecto quedó en un cajón.
Del símbolo de la radiación a un símbolo propio
Más adelante, Tiago se dio cuenta de que el personaje necesitaba una identidad propia, sin usar simplemente el símbolo internacional de la radiactividad. Esa evolución llevó a crear símbolos propios y a desarrollar la marca Radius.

La idea nunca desapareció del todo. Radius reapareció en distintos momentos de la vida del autor y llegó a ser la mascota de Extoys, un negocio que él creó para vender figuras de acción. El 13 de octubre de 2010 se presentó la solicitud de registro de la marca, que el INPI concedió el 29 de enero de 2013.
En 2020, durante la pandemia, Tiago volvió a sus archivos, dibujos e ideas antiguas. Después de 24 años prácticamente dormido, Radius volvió a desarrollarse y se lanzó en julio de 2022.
Qué es real y qué es ficción
Vale la pena separar las dos cosas. El accidente de Goiânia es un hecho real y un recuerdo real del autor: de ahí vienen el símbolo en el pecho y los colores de Radius. La historia de los cómics es ficción: transcurre en Marília Metropolitana, una versión futurista de la ciudad, en el año 3121, con un héroe ligado a la radiactividad.
Para el autor, Radius es el primer superhéroe creado en Marília. Y su recorrido muestra cómo una idea persiste en el tiempo: Radius estuvo dormido, reapareció varias veces y, al final, se hizo realidad.
